Qué es la trashumancia y por qué los rebaños se mueven en otoño

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Cada otoño todavía pueden verse rebaños recorriendo caminos, cruzando pueblos e incluso atravesando algunas ciudades españolas. No están dando un paseo especialmente largo. Están haciendo trashumancia, una práctica ganadera que durante siglos permitió aprovechar los mejores pastos en cada época del año.

La lógica es sencilla. En verano, el ganado sube a zonas de montaña donde todavía hay hierba fresca. Cuando llega el frío y esos pastos empiezan a desaparecer bajo las bajas temperaturas o la nieve, los rebaños vuelven hacia zonas más cálidas para pasar el invierno.

Qué es exactamente la trashumancia

Un viaje estacional en busca de mejores pastos

La UNESCO define la trashumancia como el desplazamiento estacional de personas y ganado entre distintas regiones geográficas o climáticas. Tradicionalmente se realiza dos veces al año, en primavera y en otoño, siguiendo rutas ganaderas que se han utilizado durante generaciones. Patrimonio Inmaterial

En España, durante los meses cálidos los animales aprovechaban los pastos frescos de zonas de montaña como la Cordillera Cantábrica o el Sistema Ibérico. Cuando terminaba el verano emprendían el camino hacia lugares más templados, entre ellos las dehesas de Extremadura y Andalucía. Ministerio de Transición Ecológica

La distancia podía ser considerable. Algunos rebaños recorrían cientos de kilómetros y el viaje podía prolongarse durante semanas. Información de España

Por qué los rebaños se mueven en otoño

Porque los pastos de verano dejan de ser aprovechables

La explicación está en el calendario natural.

Durante el verano, las montañas ofrecen temperaturas más suaves y pastos abundantes. Pero a medida que avanza el otoño, el frío reduce el crecimiento de la hierba y las primeras nevadas pueden terminar cubriéndola.

En lugar de mantener el ganado durante meses en un lugar donde cada vez hay menos alimento disponible, los pastores lo trasladaban hacia pastos de invierno situados a menor altitud y con temperaturas más suaves.

En primavera ocurre exactamente lo contrario. Cuando vuelve el calor y los pastos de montaña se recuperan, comienza el viaje de regreso hacia las zonas altas. La UNESCO señala precisamente primavera y otoño como los dos grandes momentos anuales del desplazamiento trashumante. Patrimonio Inmaterial

No era, por tanto, una tradición creada por gusto. Era una forma extremadamente práctica de adaptarse al clima y aprovechar recursos que aparecían en lugares distintos según la estación.

Qué son las cañadas reales

Las carreteras históricas de los rebaños

Mover miles de animales por España exigía caminos propios.

Así nació una enorme red de vías pecuarias formada por cañadas, cordeles, veredas y otras rutas utilizadas para conectar los pastos de verano con los de invierno.

Las más importantes son las cañadas reales, grandes corredores ganaderos que podían alcanzar unos 75 metros de anchura. Estas rutas ya estaban protegidas desde la creación del Honrado Concejo de la Mesta por Alfonso X en 1273. Ministerio de Transición Ecológica

España conserva aproximadamente 125.000 kilómetros de vías pecuarias, que conectan históricamente puertos de montaña con zonas de pastos invernales. Información de España

Muchas siguen pudiendo recorrerse hoy caminando o en bicicleta aunque ya no veamos pasar por ellas miles de ovejas como hace siglos.

Qué fue la Mesta y qué tuvo que ver con la trashumancia

Una organización creada para proteger el movimiento ganadero

La trashumancia llegó a tener tal importancia económica que en 1273 Alfonso X creó el Honrado Concejo de la Mesta, una poderosa organización que agrupaba a los ganaderos y regulaba buena parte de estos desplazamientos.

La lana era uno de los grandes productos económicos de Castilla y garantizar que los rebaños pudieran desplazarse entre pastos resultaba fundamental.

De ahí surgió una extensa infraestructura rural de caminos, descansaderos, abrevaderos y zonas donde los animales podían detenerse durante los largos recorridos.

Muchos de esos caminos han sobrevivido siglos después de que la actividad ganadera que los originó haya disminuido.

Se sigue haciendo trashumancia en España

Sí, aunque muchos desplazamientos ya no se realizan íntegramente a pie

La trashumancia no pertenece únicamente a los libros de historia.

Todavía existen ganaderos que desplazan sus animales siguiendo rutas tradicionales, aunque hoy una parte importante de los recorridos largos se realiza también mediante transporte por carretera.

La práctica sigue suficientemente viva como para que en 2023 la UNESCO incluyera la trashumancia en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, junto con otros países europeos donde se mantiene esta tradición. Patrimonio Inmaterial

Y su valor no reside solamente en mover ganado. Alrededor de la trashumancia se transmiten conocimientos sobre animales, clima, pastos, caminos, gastronomía y formas tradicionales de gestión del territorio. Patrimonio Inmaterial

Dónde puede verse la trashumancia en España

De las montañas del norte a las dehesas del sur

Históricamente, algunas de las grandes rutas conectaban los pastos estivales de la Cordillera Cantábrica y el Sistema Ibérico con zonas de invierno de Extremadura y Andalucía. Ministerio de Transición Ecológica

Por eso la trashumancia está especialmente ligada a territorios como León, Zamora, Soria, Segovia, Ávila, Cáceres, Badajoz, Cuenca o distintas zonas de Andalucía.

En algunos pueblos el paso de los animales sigue convirtiéndose en un pequeño acontecimiento y existen también fiestas y jornadas que recuperan esta tradición.

Si estás pensando en una escapada de otoño, muchas de estas rutas atraviesan precisamente algunos de los grandes paisajes rurales del interior de España. En Portal Rural puedes consultar casas rurales en León, casas rurales en Extremadura o alojamientos en otras provincias atravesadas históricamente por vías pecuarias.

También puedes ampliar la parte más tradicional del calendario rural con nuestro artículo sobre el Veranillo de San Martín, una época que coincide precisamente con el regreso del ganado desde muchos pastos de verano.

Por qué importa todavía la trashumancia

Mucho más que ovejas cruzando una carretera

La imagen llama la atención porque hoy resulta extraño detener el coche para dejar pasar cientos de ovejas. Durante siglos, sin embargo, aquello era simplemente parte del funcionamiento normal del campo español.

La trashumancia permitía aprovechar los pastos allí donde estaban disponibles en cada estación y creó una red de caminos que todavía atraviesa buena parte del país.

Por eso, cuando vemos un rebaño desplazándose en otoño, no estamos viendo una recreación turística. Estamos viendo una forma de ganadería con siglos de historia que todavía sigue su calendario original, moverse cuando cambia el clima para encontrar alimento en otro lugar.

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