¿Se puede viajar al pasado sin salir del área metropolitana de Valencia? Rotundamente, sí. A veces pasamos por la autovía pensando que Paterna es solo industria y prisas, pero basta con aparcar cerca de su Torre para darnos cuenta de que este pueblo tiene más capas que una cebolla de la huerta.
Paterna es ese lugar donde la gente vivía (y vive) bajo tierra en cuevas blancas como la cal, donde los restos romanos conviven con el cine de Almodóvar y donde el aroma a mantequilla de sus pastelerías te persigue por las esquinas. Si buscas una escapada que combine historia real, un toque de cultura cinematográfica y esa tranquilidad que solo da el saber que tienes una buena casa rural esperándote al final del día, quédate. En Portal Rural nos hemos calzado las zapatillas para descubrirte los rincones que las guías genéricas suelen pasar por alto.
Visión general de Paterna: Más que un vecino de la capital
Paterna no es un pueblo de montaña, pero tiene una orografía emocional propia. Situada en la comarca de l’Horta Oest, es una de las villas más antiguas y con mayor herencia cerámica de la zona.
Datos curiosos que te gustará saber
- Plató de cine: Pedro Almodóvar rodó aquí parte de su película Dolor y Gloria. Las cuevas fueron las protagonistas absolutas.
- La ciudad de los cohetes: Si vienes en agosto, prepárate. La Cordà de Paterna es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Se disparan miles de cohetes en pocos minutos. Un espectáculo no apto para cardíacos.
Mejor época para visitarlo
Cualquier momento es bueno, pero la primavera y el otoño son ideales para caminar por su casco antiguo sin el bochorno del verano valenciano. Si te gusta el ruido y el fuego, el último domingo de agosto es tu fecha.

Qué ver en Paterna: Los imprescindibles
Si tienes unas horas o un día completo, estos son los puntos donde debes detenerte sí o sí.
Las Cuevas del Batán y del Palacio
Es lo más icónico. Estas viviendas excavadas en la tierra mantenían una temperatura constante todo el año (la envidia de cualquier aire acondicionado moderno). Hoy muchas son visitables y albergan exposiciones sobre la vida tradicional y la cerámica de Paterna. Caminar por encima de los tejados de las casas es una experiencia que te vuela la cabeza.
La Torre de Paterna
El vigía de la ciudad. Es una torre de origen árabe que formaba parte del cinturón defensivo de Valencia. Subir a su entorno te da una perspectiva perfecta de cómo el pueblo ha crecido alrededor de su historia.
El Gran Teatro Antonio Ferrandis
Lleva el nombre del eterno «Chanquete», que era hijo predilecto de Paterna. Es un edificio precioso y el corazón cultural del municipio. Si tienes oportunidad, consulta su agenda; siempre hay algo interesante.
Calvario y Ayuntamiento
Ubicados en la parte alta, ofrecen un paseo tranquilo. El edificio del Ayuntamiento es un antiguo palacio señorial del siglo XVIII que merece un vistazo, aunque sea desde fuera, para apreciar su arquitectura noble.

Gastronomía: El «Cachirulo» y otros pecados
No puedes decir que has estado en Paterna si no te has manchado los dedos con un Cachirulo. Es el dulce típico por excelencia: un hojaldre relleno de merengue (o crema) que es, básicamente, una nube de azúcar.
Para comer en serio, busca los arroces de la zona o pide un buen esmorzaret valenciano en cualquiera de los bares del centro. Aquí el almuerzo es una religión y se respeta con cacahuetes, olivas y un buen bocadillo de embutido local.
Dónde alojarse: Tu refugio en la huerta
Paterna es ideal para disfrutar de la calma sin alejarte de los servicios. Si buscas una experiencia auténtica y privada, tenemos la recomendación perfecta.
Villa Huerta
A pocos minutos de Paterna, en una zona que conecta con la esencia de la huerta valenciana, se encuentra Villa Huerta. Es el lugar ideal para quienes quieren visitar Paterna o Valencia capital pero necesitan volver a un oasis de tranquilidad al final del día. Espaciosa, con ese aire de casa de campo de siempre y todas las comodidades modernas.
- Ideal para: Familias o grupos que buscan privacidad.
- Lo mejor: Su ubicación estratégica para combinar turismo urbano y descanso



Consejos locales para tu visita
Aparcamiento: El centro puede ser un poco caótico. Te recomendamos aparcar cerca del Auditorio o en las zonas más nuevas y caminar hacia el centro histórico (está todo cerca).
Visitas guiadas: Pregunta en la oficina de turismo por las visitas a las cuevas. A veces, verlas por dentro con alguien que te cuente las historias de las familias que vivían allí cambia totalmente la percepción del lugar.
Viajar a Paterna es recordar que, a veces, los tesoros más sorprendentes no están en lo alto de una montaña, sino escondidos bajo nuestros pies y en la amabilidad de su gente. ¿Te vienes a descubrir el secreto mejor guardado de l’Horta?
