Cantabria tiene muchos pueblos bonitos, sí. Pero no todos sirven para lo mismo. Algunos están pensados para visitas rápidas, fotos y seguir camino. Otros, en cambio, tienen ese tipo de encanto más silencioso, menos evidente, que se descubre cuando bajas el ritmo y te quedas unos días.
Este post no va de “los pueblos más famosos” ni de listas interminables. Va de tres lugares de Cantabria donde el encanto está en la calma, en el entorno y en la sensación de desconexión total. Sitios donde no pasa gran cosa… y precisamente por eso funcionan tan bien para una escapada rural.
Si buscas perderte un poco, respirar verde y volver con la cabeza más despejada, sigue leyendo.
Val de San Vicente: encanto rural entre costa y verde

Val de San Vicente es uno de esos municipios del occidente cántabro donde el paisaje manda. Aquí el encanto no está concentrado en un solo pueblo monumental, sino en el conjunto: pequeños núcleos rurales, prados, caminos tranquilos y la cercanía del mar sin el ruido de las zonas más turísticas.
Es un lugar ideal para:
- Escapadas de desconexión total
- Paseos tranquilos
- Combinar campo y costa sin prisas
- Viajar sin agenda cerrada
No es un destino de grandes planes organizados. Es un sitio para estar, para salir a caminar, para volver a la casa rural temprano y para disfrutar del silencio.
Si buscas alojamiento en la zona, El Pinar de Luey encaja muy bien con este tipo de escapada: entorno tranquilo, naturaleza alrededor y sensación de aislamiento amable, de ese que descansa.
Aquí el encanto no se enseña, se vive.
Hazas de Cesto: interior cántabro sin prisas

Hazas de Cesto se sitúa en una zona interior, verde y suave, lejos del bullicio costero y de los grandes reclamos turísticos. Es uno de esos lugares que no suelen aparecer en las listas más obvias, pero que funcionan de maravilla cuando lo que buscas es desconectar de verdad.
El encanto de Hazas de Cesto está en:
- El entorno rural
- Los paseos sencillos
- El silencio
- La sensación de estar “en medio de nada”, en el buen sentido
Es un destino muy adecuado para escapadas tranquilas, para leer, para cocinar con calma o simplemente para no hacer nada sin sentir que te estás perdiendo algo.
En este entorno, El Hórreo de Hazas es una opción muy coherente para alojarse: casa rural integrada en el paisaje, pensada para descansar y para disfrutar del entorno sin distracciones innecesarias.
Aquí el encanto no está en lo que haces, sino en lo que dejas de hacer.
San Roque de Riomiera: encanto pasiego en estado puro

San Roque de Riomiera es Valles Pasiegos en esencia. Paisaje verde, relieve suave, cabañas, prados y una forma de entender la vida ligada al entorno. No es un lugar para ir con prisas ni con expectativas de turismo clásico.
Es perfecto si buscas:
- Desconexión total
- Naturaleza constante
- Ritmo lento
- Silencio real
Aquí el encanto es profundo, no inmediato. Se descubre caminando, mirando el paisaje y aceptando que el plan del día puede ser simplemente disfrutar del entorno.
Para alojarte en la zona, Casa Rural Angostina encaja muy bien con este tipo de escapada pasiega: entorno natural, tranquilidad y una experiencia muy alineada con lo que ofrece San Roque de Riomiera.
Este es uno de esos lugares donde desconectar no es una promesa, es casi inevitable.
Consejos finales para elegir bien tu escapada rural en Cantabria
Antes de cerrar, algunos consejos prácticos que ayudan a acertar:
- No elijas solo por “lo bonito”, elige por cómo quieres sentirte
- Si buscas desconexión, huye de pueblos demasiado turísticos
- El alojamiento es clave: vas a pasar tiempo dentro
- Menos planes suelen significar mejores escapadas
- Cantabria se disfruta más despacio de lo que parece
Cantabria está llena de encanto, pero no todo el encanto es igual. Val de San Vicente, Hazas de Cesto y San Roque de Riomiera no compiten por ser los más fotografiados, sino por ofrecer algo más difícil de encontrar: calma, paisaje y desconexión real.
A veces, el mejor viaje no es el que más cosas tiene… sino el que más te deja parar.











































