Escapada romántica en Galicia para San Valentín en pareja

Esta escapada romántica en Galicia para San Valentín recorre pueblos con encanto ideales para viajar en pareja y desconectar en invierno.

Galicia en febrero no necesita adornos. El paisaje está en calma, los pueblos respiran despacio y los planes se vuelven más íntimos. San Valentín aquí no va de grandes gestos, sino de lugares que invitan a compartir tiempo, a caminar sin rumbo y a dejar que el entorno haga su parte.

Esta selección recorre cinco pueblos gallegos donde una escapada romántica tiene sentido real en invierno, con entornos concretos, historia visible y planes que encajan con febrero. Y en cada uno, una buena opción para alojarte y vivir la experiencia con calma.

Playa de Morouzos en Ortigueira. Fuente: Sapos y Princesas

Ortigueira (A Coruña): acantilados, playas abiertas y herencia celta

Ortigueira es uno de esos lugares donde el norte de Galicia se muestra sin filtros. El paisaje manda: costa abierta, acantilados, playas amplias y una sensación de territorio antiguo que se percibe incluso sin buscarla.

En una escapada romántica de San Valentín, Ortigueira se disfruta especialmente a través de:

  • Paseos tranquilos por playas como Morouzos o San Juan, amplias y abiertas incluso en invierno
  • Recorridos por el entorno costero, donde los acantilados y el mar marcan el ritmo
  • Visitas pausadas al casco histórico, con la Iglesia de Santa María del Campo, de origen románico
  • La presencia discreta de la historia celta, visible en los castros repartidos por los alrededores

Es un destino para mirar el mar, caminar sin prisas y sentir el peso del paisaje. Para alojarte y vivir esta experiencia desde la tranquilidad, Habitación O Rosito es una buena opción para una escapada romántica en pareja.

Habitación O Rosito. Fuente: Portal Rural.

Brión (A Coruña): interior gallego entre piedra, bosque y caminos rurales

Brión representa el interior gallego más sereno. Aquí el atractivo no está en un solo punto, sino en el conjunto: iglesias rurales, casas de piedra, antiguos molinos y un paisaje que habla de una Galicia agrícola y tranquila.

Una escapada romántica en Brión se construye alrededor de:

  • Paseos por un entorno salpicado de arquitectura tradicional y patrimonio religioso
  • Iglesias como la de Santa María, que aportan contexto histórico al paisaje
  • Caminos rurales que conectan pequeños núcleos y zonas verdes
  • La cercanía a espacios naturales que permiten combinar interior y costa sin grandes desplazamientos

Es un destino perfecto para parejas que buscan calma absoluta, donde el alojamiento se convierte en el centro del plan. En este entorno, Casa Rosalía es una buena opción para alojarte y disfrutar de una escapada pausada y acogedora.

Casa Rosalía. Fuente: Portal Rural.

Cangas do Morrazo (Pontevedra): mar, paseos y vida atlántica en versión tranquila

Cangas do Morrazo combina costa, vida local y una relación muy directa con el mar. En febrero, lejos del ambiente estival, el pueblo se vuelve ideal para una escapada romántica con planes sencillos y muy bien definidos.

Aquí el encanto está en:

  • Pasear por la Playa de Rodeira, a poca distancia, incluso en invierno
  • Caminar por el paseo marítimo, con vistas abiertas a la ría
  • Acercarse al puerto, donde los barcos conectan con las Islas Cíes, visibles en el horizonte
  • Disfrutar del ambiente cotidiano del pueblo, con mercado y vida local muy cerca

Todo está a mano, todo invita a ir despacio. Para alojarte en este contexto, Ático do Muelle es una buena opción para una escapada romántica junto al mar, con comodidad y ubicación privilegiada.

Ático do Muelle. Fuente: Portal Rural.

Covelo (Pontevedra): naturaleza profunda y silencio de montaña

Covelo es interior gallego en estado puro. Rodeado de montañas, ríos y bosques, es un destino pensado para quienes buscan desconectar del todo y dejar que la naturaleza marque el ritmo.

Una escapada romántica aquí se apoya en:

  • El entorno natural de las sierras de O Suído, ideal para paseos y rutas tranquilas
  • La presencia constante del verde y el relieve suave
  • Espacios fluviales como el río Verdugo, que acompañan el paisaje
  • Patrimonio local como la Iglesia de Santa María, integrada en la vida del municipio

En Covelo, el plan no se llena: se vacía. Por eso, elegir bien dónde dormir es clave. Hotel La Rectoral es una buena opción para alojarte y vivir una escapada romántica en plena naturaleza, con calma y carácter.

Hotel La Rectoral. Fuente: Portal Rural.

Ponteareas (Pontevedra): ríos, historia y equilibrio perfecto

Ponteareas ofrece un equilibrio muy interesante para San Valentín: naturaleza cercana, patrimonio histórico y buena conexión con otros puntos de interés del sur de Galicia.

En una escapada romántica de febrero, destacan:

  • Paseos junto al río Tea, con zonas fluviales muy accesibles
  • Visitas a lugares con historia como el Castillo de Vilasobroso, muy próximo
  • La cercanía a las murallas de Salvaterra, que añaden contexto histórico
  • La posibilidad de combinar descanso rural con una escapada termal al Balneario de Mondariz

Es un destino flexible, ideal para parejas que quieren planes variados sin hacer muchos kilómetros. Para alojarte en la zona, Apartamentos Vilaflor es una buena opción para una escapada romántica cómoda y bien situada.

Apartamentos Vilaflor. Fuente: Portal Rural.

Enamorarse de Galicia en San Valentín es dejarse llevar por el paisaje, los pueblos y el ritmo del invierno. Ortigueira, Brión, Cangas do Morrazo, Covelo y Ponteareas ofrecen formas muy distintas de vivir una escapada romántica, todas ellas reales, concretas y profundamente gallegas.

A veces, el mejor plan es elegir bien el lugar… y no tener prisa por irse.