Cada noviembre, justo cuando parece que el frío se ha instalado ya en serio, muchas zonas de España viven unos días de sol y temperaturas suaves que rompen el patrón del otoño. La sabiduría popular tiene un nombre para ese paréntesis, el veranillo de San Martín, y también tiene una fecha asociada, el 11 de noviembre, que en el calendario rural español significa mucho más que un simple santoral. Es el día en que arranca la matanza tradicional, se celebran el magosto y las fiestas del vino nuevo, y en el que un refrán centenario recuerda que a todo cerdo le llega su San Martín.

Qué es el veranillo de San Martín y por qué se llama así
El veranillo de San Martín es la expresión popular que designa un periodo breve de tiempo anormalmente cálido y estable que suele producirse a mediados de otoño, normalmente entre finales de octubre y mediados de noviembre, justo antes de que el frío del invierno se instale de forma definitiva.
El origen del nombre y la leyenda de San Martín de Tours
El nombre no es casualidad. Está ligado a la festividad de San Martín de Tours, que se celebra el 11 de noviembre, y a una leyenda muy conocida sobre este santo: siendo todavía soldado romano, partió su capa en dos con la espada para cubrir a un mendigo que moría de frío junto a una puerta de la ciudad. Según la tradición popular, como recompensa por ese gesto, el cielo le regaló unos días de buen tiempo que se repiten cada año por estas fechas, suavizando el paso del otoño al invierno.
Por qué no es un fenómeno meteorológico oficial
A diferencia de una borrasca o un anticiclón, el veranillo de San Martín no tiene una definición técnica dentro de la meteorología. Es una tradición cultural que describe un patrón que sí tiene una explicación atmosférica real, la llegada de un sistema de altas presiones, a menudo asociado al anticiclón de las Azores, que estabiliza el tiempo, despeja el cielo y sube las temperaturas máximas durante varios días. No ocurre todos los años con la misma intensidad ni en las mismas fechas exactas, y los meteorólogos evitan dar por hecho su llegada hasta que las condiciones se confirman semana a semana.
En qué se diferencia del veranillo de San Miguel
Antes del de San Martín existe otro repunte de calor otoñal, el veranillo de San Miguel, ligado a finales de septiembre. La diferencia está en las mínimas: en el de San Miguel las noches siguen siendo cálidas, propias todavía del verano, mientras que en el de San Martín las máximas pueden subir de forma notable, pero las noches ya son frías, señal de que el otoño ha avanzado de verdad. Es también el equivalente español al llamado Indian Summer que se conoce en Estados Unidos y otras zonas del hemisferio norte.
El 11 de noviembre en el calendario rural, mucho más que un santo
Para buena parte de la España rural, el día de San Martín siempre ha marcado un antes y un después en el calendario agrícola. Es el momento en que terminan las labores del campo, el ganado ha vuelto de los pastos de verano y el frío empieza a ser suficiente para conservar la carne sin que se estropee, las tres condiciones que durante siglos convirtieron esta fecha en el pistoletazo de salida de la matanza del cerdo.
De dónde viene el refrán a todo cerdo le llega su San Martín
El dicho «A todo cerdo le llega su San Martín», tan popular que se usa hoy en un sentido completamente alejado del campo, nace de una realidad muy literal. Los cerdos criados durante el año se sacrificaban tradicionalmente en torno al 11 de noviembre, aprovechando que el frío ya permitía trabajar la carne con garantías, y de ahí la idea de que, tarde o temprano, a todos les llega su momento. La matanza que arrancaba por San Martín se podía prolongar durante toda la estación fría, incluso hasta otro santo relacionado con el cerdo en el refranero, San Antón, el 17 de enero.
El magosto y las fiestas del vino nuevo, la otra cara de San Martín
En Galicia, Asturias y buena parte del norte peninsular, San Martín también está asociado al magosto, la fiesta de las castañas asadas que, según la comarca, recibe nombres distintos como amagüestu, gaztañerre o castañada. Es además la época en que se abren las primeras botellas del vino de la última vendimia, conocido en Cataluña como vi novell, una tradición muy viva en comarcas vinícolas como el Penedès, el Bierzo, Rías Baixas o la propia Ourense, donde el vino nuevo, la matanza y las castañas se celebran casi como una misma fiesta prolongada.
Fiestas de la matanza tradicional que se pueden visitar en 2026

La matanza en casa particular es hoy en día algo residual, pero muchas comarcas rurales la han convertido en una fiesta popular abierta a visitantes, con degustaciones, música y demostraciones del proceso tradicional.
Castilla y León, la región con más jornadas de matanza abiertas al público
Salamanca reúne cada temporada a decenas de municipios en un circuito de fiestas de la matanza tradicional que arranca en noviembre y se prolonga hasta bien entrado marzo, con música tradicional y degustación de productos en cada pueblo participante. En Valladolid, localidades como Valdestillas recrean cada año la matanza con degustaciones de tortas de chicharrón y orujo, mientras que en la provincia de León, pueblos como Puebla de Lillo o Vegacervera organizan sus propias jornadas gastronómicas en torno a esta misma fecha.
Matanzas tradicionales en Andalucía, de la Alpujarra a la campiña cordobesa
La tradición no es exclusiva del norte. En la Alpujarra granadina, la Fiesta de la Matanza se ha convertido en una de las citas más esperadas del calendario festivo de la comarca, con demostraciones del despiece tradicional, talleres de embutido y mercado de productos artesanos. En la campiña cordobesa, el municipio de Espejo celebra desde hace más de dos décadas su propia Feria de Muestras de la Matanza Tradicional, coincidiendo con el puente de Todos los Santos y prolongándose hasta primeros de noviembre.
Cantabria y Asturias, la matanza como fiesta de comarca
En Cantabria, pueblos como Carriazo, en Ribamontán al Mar, celebran San Martín con una jornada gastronómica en torno al rito de la matanza, con marcha popular incluida y comida final con cocido montañés. En Asturias, la tradición se combina con productos propios de la zona, como el chosco, que en Tineo protagoniza su propio festival gastronómico cada primero de noviembre.
Dónde vivir el magosto y las fiestas del vino nuevo por San Martín
Para quien prefiera el plan más gastronómico y menos ligado a la matanza, Galicia concentra algunas de las citas más animadas de todo el calendario de otoño.
Ourense, la comarca donde San Martín se vive con más intensidad
San Martiño es el patrón de la diócesis de Ourense, y en la ciudad y sus concellos limítrofes esta fecha reúne el magosto, la matanza y la tradición de afuranchar el vino nuevo en los bajos de las casas centenarias, una costumbre que todavía se conserva en fiestas locales como la de Moaña. Es la misma comarca donde ya os hablamos de las mejores zonas para encontrar setas en otoño y de las termas gratuitas del Miño, así que un viaje a la zona en estas fechas permite combinar en un mismo fin de semana el baño termal, la recolecta de otoño y el ambiente de San Martiño.
Rías Baixas y O Salnés, vino nuevo y castañas en la misma comarca
En Cambados y Salvaterra de Miño, dentro de la comarca de Rías Baixas y O Salnés, las fiestas del vino nuevo coinciden en el calendario con el magosto, dando lugar a jornadas donde se cata el vino recién embotellado de la última vendimia junto a las primeras castañas asadas de la temporada. Es la misma zona que recorrimos en nuestra guía sobre la vendimia en Rías Baixas y el Ribeiro, así que quien se aloje aquí en noviembre puede encadenar el final de la temporada de vino con el ambiente de San Martín sin cambiar de comarca.
Preguntas frecuentes sobre el veranillo de San Martín
¿Cuándo es el veranillo de San Martín en 2026? No tiene una fecha fija, ya que depende de la meteorología de cada año, pero suele situarse entre finales de octubre y mediados de noviembre, en torno a la festividad de San Martín de Tours, el 11 de noviembre.
¿Por qué se llama veranillo de San Martín? El nombre viene de la leyenda de San Martín de Tours, que partió su capa para abrigar a un mendigo y recibió como recompensa unos días de buen tiempo, que la tradición popular sitúa cada año alrededor de esa misma fecha.
¿El veranillo de San Martín ocurre todos los años? No siempre con la misma intensidad. Depende de que se den ciertas condiciones atmosféricas, como la llegada de altas presiones asociadas al anticiclón de las Azores, así que algunos años apenas se nota y otros trae varios días claramente más cálidos de lo habitual.
¿Qué relación tiene San Martín con la matanza del cerdo? El 11 de noviembre marcaba tradicionalmente el inicio de la temporada de matanza, ya que coincidía con el fin de las labores del campo y con la llegada de un frío suficiente para conservar la carne. De ahí nace el refrán a todo cerdo le llega su San Martín.
¿Es lo mismo el veranillo de San Martín que el de San Miguel? No. El de San Miguel llega antes, a finales de septiembre, y conserva noches todavía cálidas propias del verano. El de San Martín es más tardío y sus noches ya son frías, aunque las temperaturas máximas puedan subir de forma notable durante el día.
